Blogadización

El ojetivo d este blog es poder conocer y manejar las posibilidades que nos permite este medio. Y ya q estabamos hablar de un tema q no es d acceso inmediato, como la economía d las misiones jesuíticas. También podríamos haber hablado d la coleccion d tuberculos del cabezón Dualde pero no quiso abrirnos la puerta de su mansión y dos matones empezaron a corrernos hasta que un cura nos dio asilo en la iglesía y nos contó como salvaban a los indios que eran perseguidos por los colonizadores

Friday, November 17, 2006

Guaraníes Hoy

Para Finalizar creímos oportuno hablar de la situación de los indios Guaraníes en la actualidad, y para eso contamos con la palabra autorizada de Dra. Teodora ZAMUDIO, y palabras más, palabras menos podemos resumir lo que ella dice en lo que escribimos a continuación.

La sonrisa de Zamudio


La economía en la actualidad de este pueblo originario se basa en los cultivos tradicionales que fueron heredados: maíz, mandioca, batata, zapallo, tabaco, etc.
Debido a los continuos cambios de residencia y a la carencia de terrenos propios, las plantaciones nunca tienen mucha envergadura; cada familia posee apenas 1/4 a 1/2 hectárea de terreno cultivado, por lo tanto no se puede considerar que posean una agricultura de subsistencia, ya que ésta no satisface en absoluto las necesidades alimentarias de la población, constituye sólo un complemento de las otras actividades con la que los indígenas sobreviven.
El maíz es la base principal de su alimentación tiene un sentido religioso cuya normatividad mítica conserva vigencia.
Los elementos que utilizan para la siembra son herramientas adquiridas en el mercado de consumo, tales como azadas, machetes, hachas, etc.
La actividad económica que realizan los aborígenes, se centra en la producción de artesanías, alfarería y tallas en madera. Lo mas importante es la confección de canastos, pulseras, cruces, cedazos, etc., realizados con fibras vegetales (tacuaras, tacuaruzú, tacuapí y guembé).
Practican la caza y la pesca para complementar su alimentación.
Las mujeres guaraníes son las que mas trabajan en cestería, pero ésta no es actividad privativa de ellas, los hombres también la realizan, siendo los encargados de comercializarlas

Maratón de posteos

Después de la quinta noche sin dormir por no parar de buscar información (tenían razón los profesores cuando nos dijeron que no era un tema de fácil acceso ¡qué locos! ¿No?)), ya estábamos hartos de encontrar fuentes religiosas que sólo hablaban de lo bueno que eran los curas jesuitas, y de lo bien que trataban a los indios y de que los invitaban a dar vueltas por la plaza y tomar helado (cuando leímos eso no estábamos en el 100% de nuestras capacidades, capas que lo de los helados fue pura imaginación). Se nos presentó el texto de Alfonso Prado, que si bien dice que los jesuitas eran la mejor opción, frente a los colonizadores esclavistas ávido de acrecentar sus riquezas a través de la explotación inhumana de los indios, el fin último no era tan inocente como lo querían hacer ver.
Áca podemos retomar a prado, pero me parece mejor que hable él que la tiene más clara que nosotros, con el tema de los jesuitas.

CONQUISTA UTÓPICA O UTOPÍA DE LA CONQUISTA

Desde esta perspctiva, el intento español de implantar un nuevo orden social en los territorios conquistandos es, y vale la pena recalcarlo, un fenómeno original en la historia de las invasiones territoriales, y uno de los aspectos más significativos de la Conquista de América.

Históricamente, en una invasión que se precie, el Imperio impone, en la medida de su capacidad y del consentimiento de los afectados, sus patrones culturales al pueblo conquistado.

Paralelamente a la ocupación territorial del continente americano los invasores peninsulares intentaron desarrollar una serie de modelos sociales y urbanos originales respecto a los europeos.

América se convirtió en una especie de campo de experimentación donde aplicar las nuevas teorías sociales, económicas y urbanas que a la sazón se planteaban en Europa, y que por diversos motivos no se podían, o no se querían, implantar en el propio continente.


Sin duda, el intento por hacer realidad los sueños utópicos de clérigos y seglares europeos no se puede desligar de la profunda transformación social, económica e intelectual que generó en la época la cultura humanista.


Paradigmático de esta situación fue el caso las reducciones o misiones que los jesuitas establecieron entre los amerindios, principalmente guaraníes, en territorios que hoy pertenecen a países como Paraguay, Argentina, Uruguay y Brasil, y que concentraron la atención de bastantes pensadores de ambos lados del Atlántico.



LECTURA UTÓPICA DE LAS MISIONES JESUITAS


En última instancia, el modelo utópico elegido dependía de la filosofía y las intenciones del autor, por lo tanto, el abanico de referencias es amplio: van desde sociedades ideales teocráticas. La ciudad de Dios de San Agustín, a otras de carácter más secular. La utopía de Tomás Moro.


Entre los textos utópicos y las misiones jesuitas, las similitudes más señaladas por estos autores conciernen, principalmente, a la estructura social:
o Unidad étnica y cultural; una sola raza, una sola religión, un sólo idioma.
o Educación general obligatoria, sin discriminación de sexos (impensable en la Europa del momento) y con gran importancia de las artes en la enseñanza.
o Inexistencia de dinero y de propiedad privada; estructura social asimilada al cristianismo primitivo o socialismo cristiano pregonado por Erasmo o a la comunidad de bienes de la mayoría de las sociedades utópicas.
o Exaltación de la simplicidad de la vida natural.
o Conducta ética intachable y voluntaria; ausencia de disputas, matrimonio monógamo ...
o Gestión comunal a cargo del consejo de ancianos.
o Jornada de trabajo de seis horas obligatoria y domingos dedicados al Señor.

En muchos casos estas comparaciones eran fruto de una visión parcial e idealista de una realidad bastante más compleja y menos paradisíaca de lo que los bienintencionados humanistas europeos deseaban.

La comunidad de bienes era una imposición de los sacerdotes como, también, era forzosa la leva, el matrimonio monógamo y el trabajo para la comunidad, y eran los jesuitas quienes disponían de los excedentes de bienes; etc.

Además, todo ello dominado por una actitud paternalista y protectora de la clase sacerdotal que dejaba poco margen a la autogestión y a la libertad personal.

En favor de los jesuitas se podría señalar que en las misiones los naturales encontraron una de las mejores condiciones de vida y trabajo que los invasores dieron a los invadidos en América.

No en vano Félix de Azara, hacia finales del siglo XVIII comenta: "Hay alguna razón para creer que estos famosos pueblos jesuíticos debieron su formación más al miedo que los portugueses inspiraban a los indios que al talento persuasivo de los jesuitas".

PRINCIPIOS UTÓPICOS DE LA ESTRUCTURA URBANA DE LAS MISIONES


Si bien, no parece existir una relación directa entre la forma de las misiones y la de las ciudades utópicas, la observación de Martínez Díaz se puede considerar válida desde una perspectiva teórica, debido a que en la disposición de espacial y en el funcionamiento urbano de las misiones se materializan muchos de los principios urbanos y arquitectónicos comunes a las ciudades utópicas:

o Localización lejos del mar y del contacto con otras culturas, en lugares elevados, saludables, con buenos vientos y fuentes de agua limpia, muros perimetrales sin fines bélicos y puertas sin cerraduras, tierras de cultivo aledañas ...
o Homogeneidad de las leyes urbanas y arquitectónicas: distribución homogénea y apriorística de los edificios en el espacio, universalidad tipológica y métrica: una sola medida como base de todas las casas, materiales comunes, calles de anchura uniforme, barrios divididos proporcionalmente ...
o Prefabricación basada en la racionalidad y economía.
o Relación inequívoca entre forma y función; tipologías constructivas según uso y actividad.
o Centralidad jerarquizada del espacio urbano, representado por la plaza y dominado por la Iglesia.
o Número de ciudadanos limitados y sistema de asentamientos interconectados.
o Ausencia de ornamentación; arquitectura austera pero confortable.
o Arquitectura adecuada a las condiciones del lugar; materiales de la zona, aceras elevadas y porticadas, buenas ventilaciones ...

Lo que situaría nuestra discusión y su argumentación en otro plano. Sin embargo, lo que es original y parece claro en el caso analizado, es que en los principios urbanos y arquitectónicos formalizados en las reducciones jesuitas, muchos bienintencionados europeos, imbuidos en la visión utópica de un mundo mejor formulada por el humanismo y por el estimulo de una tierra virgen de ordenanzas, vieron realizado el sueño de materializar la sociedad y la ciudad ideal.

Cabe señalar, esos sí, que gran parte de las intenciones que subyacen en los principios urbanos señalados, se vieron alterados en su significación última por la imposición dominante del poder eclesiástico en las misiones.



Dicen las malas lenguas que con este escudo los jesuítas marcaban a los indio que pertenecían a su reduccion.

Tarde pero seguro...¿seguro?

Como les habíamos prometido en el último posteo hoy nos adentraremos más profundamente en el tema que nos incumbe. Y para ello leímos “El Guaraní conquistado y reducido” de MELIÁ Bartolomeu. Tampoco es que nos compramos el libro y todo eso, estando en la era de la información digital no nos íbamos a estar poniendo en gastos. Y como dice un amigo en internet no hay sólo pornografía.

EL SISTEMA PRODUCTIVO DE LAS MISIONES JESUITICAS

Así titula Meliá a uno de os capítulos de su extenso libro y allí nos cuenta que en las reducciones la población guaraní se dedicaba principalmente a la tarea agrícola. Los indios trabajaban en las tierras comunales. Allí pasaban 2 a 3 días sembrando, y hasta dormían al lado de sus cultivos y luego regresaban a trabajar sus propias tierras el resultado de este esfuerzo generado por el trabajo indígena por una parte era destinado al consumo interno de las reducciones, y la otra a la exportación, como el algodón, la yerba y el tabaco.
En algunos casos eran tan eficientes en la producción que lograban un cultivo masivo de los yerbales. El cual entraba en competencia con los españoles residentes quienes seguían explotando los ricos yerbales del Mbaracayú, pero a un costo muy superior.
La explotación ganadera resultaba se un elemento esencial de sustento para los pueblos de las misiones. En las reducciones que se encontraban en el Tapé se formó la Vaquería del Mar que abasteció por un tiempo a las misiones del norte pero fue saqueada y extinguida por los mamelucos.
En las misiones se podía hablar que se daban tres tipos de comercios:
· El primer circuito comercial, es el interno de los pueblos que en general carecían de importancia y se limitaban a algún trueque entre cacicazgos o familias y más comúnmente, entre excedentes de producción individual y bienes de consumo.
· El segundo circuito mucho más importante es el del comercio entre los pueblos de las Misiones.
· El tercer sistema de comercio se vincula a las relaciones con el exterior de la estructura jesuítica. Aquí debemos notar, claramente diferenciadas dos líneas de flujo: una ocasional y otra inducida.

La industria del tabaco, fue otra de las organizadas por los Padres de la Compañía en las Misiones. Félix de Azara en su "Diario de la Navegación y Reconocimiento del Río Tebicuarí", señalando que en todos los pueblos recorridos se obtenía "buen tabaco en hoja y torcido parte de cual se remitía a las factorías de San Lorenzo y Asunción".

Aca los indios se acababan de despertar y se fueron a labar los dientes al arroyo. DEspuúes de haber pasado la noche junto a sus cultivos